LA PENSION

LA PENSION
LA PENSION

viernes, 30 de marzo de 2012

MIS AMIGOS: EXCELENTES SERPICOS.

Tengo entre mis manos dos invitaciones para ceremonias de graduación y también para cada una de las fiestas que van a realizarse este fin de semana, una es de Bagua Grande y la otra es de Tarapoto, sumamente complacido y orgulloso que aquellos muchachos que van a formar parte de la Institución en unos días hayan culminado exitosamente este primer peldaño con éxito y de haber participado, aunque sea minúsculamente, en la preparación, construcción y fortalecimiento de su personalidad policial. El esfuerzo por enviarme a tiempo estas invitaciones dice mucho de ellos, las ganas de acompañarlos son inmensas, pero, siempre existe un pero, en nuestro ambiente existen muchos protocolos, a veces imperceptibles para los demás, pero, deben interpretarse bien y cumplirse. Lo cierto es que, más aun tratándose de una fiesta protocolar existen formas y maneras que observar.



Y lo primero que advierto es que no llevan la firma de quienes son las máximas autoridades en esas Escuelas, y, faltando solo dos días para la ceremonia, es imposible que pueda realizarse una invitación protocolar para quien no vive en esos lugares, ¿no tendrían, quienes comandan dichas sedes, que haberlas cursado ya?, ¿no quieren invitados foráneos?, o solo quieren ser muy selectivos como en algunas ocasiones, porque a veces somos muy impermeables a las comparaciones o porque a pesar de nuestra edad no hemos aprendido mucho de normas de cortesía.


Conozco de una oportunidad en que se seleccionaron los invitados a lo fariseo, por relaciones comerciales solamente y se llenaron las principales mesas con familiares y amigotes, por supuesto que esto no desacredita para nada a la promoción, sólo al que cursó las invitaciones.


Parecería que estoy exagerando, pero la cosa es simple, por ejemplo si la invitación no es oficial, lo más probable es que no exista un lugar ni en la mesa principal ni en ninguna si es que se me ocurriera llegar, peor si voy acompañado, de mi esposa por supuesto, en que trajín pondría a los organizadores.


Estimo demasiado a ambas promociones, Excelencia y Sérpicos, como para convertirme en un motivo de disgusto en una fecha en que todo debe estar perfecto.


Tampoco quisiera forzar la figura e ir de compañía de uno de los egresados ni sentirme, como dice un grupo chileno, que estoy en el “baile de los que sobran”.


Mil disculpas con el mayor cariño y respeto que les tengo, y les tendré, estaré con ustedes en sentimiento y en compromiso aunque lejos físicamente, no hay excusas, aunque las debiera haber, me quedo sin poder compartir la felicidad de tantos jóvenes con los cuales ya compartimos alegrías y sinsabores. A levantar cabezas que es hora de alegría y celebración y que ningún protocolo lo opaque. Abran paso a esta muchachada que viene sedienta de gloria y con ganas de hacer la diferencia.


Y, en cuanto a mi, como siempre desearles lo mejor.


Les dejo el inmortal poema de Rudyard Kipling, pirateado por este servidor en tantas ceremonias, y para darme en la yema del gusto, vuelta a piratear para ambas promociones, EXCELENCIA de la ETS Bagua Grande y SÉRPICOS de la ETS Tarapoto:






Si puedes llevar la cabeza sobre los hombros bien puesta, cuando otros la pierden y de ello te culpan; si puedes confiar en tí cuando todos de tí dudan, pero tomas en cuenta sus dudas; si puedes esperar sin que te canse la espera, o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda, o ser odiado sin dar cabida al odio, y no por eso parecer demasiado bueno o sabio; si puedes soñar sin que tus sueños te dominen; si puedes pensar sin que tus pensamientos sean tu meta, ENTONCES ERES UN BUEN ALUMNO POLICÍA.


Si puedes habértelas con Triunfo y Desastre y tratar por igual a ambos farsantes; si puedes tolerar que los bribones tergiversen la verdad que has expresado y la convierten en trampa para necios, o ver en ruinas la obra de tu vida y agacharte y reconstruirla con viejas herramientas. Si puedes hacer un atado con todas tus ganancias y arrojarlas al capricho del azar, y perderlas y volver a empezar desde el principio sin que salga de tus labios una queja. Si puedes poner al servicio de tus fines el corazón, el entusiasmo y la fortaleza, aún agotados, y resistir aunque no te quede ya nada, salvo la voluntad que te diga ¨Adelante¨, VAS POR LA SENDA DE UN BUEN POLICIA.


Si puedes dirigirte a las multitudes sin perder la virtud, y codearte con reyes sin perder la sencillez; si no pueden herirte amigos ni enemigos; si todos cuentan contigo en demasía; si puedes llenar el implacable minuto, con sesenta segundos de esfuerzo denodado, TUYA ES LA TIERRA Y CUANTO EN ELLA HAY, Y MÁS AÚN, SERÁS UN GRAN HOMBRE Y UN BUEN POLICIA!


Dios Bendiga a estos jóvenes policías.


LA PENSIÓN

  El sonido de un disparo no muy lejano lo despertó, apretó con fuerza fu fusil, un ZB checo que les habían entregado a las tropas para este...