Si, de veras que hoy tengo muchas ganas de tomarme un trago sin que me remuerda la conciencia pues motivos y justificaciones tengo las suficientes.
Hoy quiero tomarme unas cuantas “chelas” o rones porque acabo de recibir la confirmación de un juicio en el que se me declara sobreseído después que el Tribunal Constitucional ordenara que se me investigara y se me denunciara con lo cual creo recuperar un poco la confianza en el poder judicial (con minúsculas). Si, después de gastar algo, que para algunos puede ser poco, puedo decirles no a los aburguesados viejitos, que luego de hacer “jurisprudencia” o “docencia” por más de quince años se sientan en sus ampulosos sillones y dictan justicia sin realizar ninguna actuación porque la misma Ley lo prohíbe. Si esos mismos viejitos que fallaron a favor de una mafiosa cementera mexicana intentando quebrar a la industria local. Los mismos que fallaron declarando nula una sentencia del JNE contra un Alcalde, en contra de lo que dice la Constitución (Alcalde que después incendio su propio palacio municipal), los mismos viejitos que contra toda norma declararon improcedente la libertad de Antauro Humala (quien tampoco me cae y a quien preferiría siempre en la cárcel, pero la Ley es la Ley), esos mismos viejitos que declararon procedente una acción de amparo y dispusieron la reposición de setecientos trabajadores, por el solo hecho de haber asistido a una reunión en el Sindicato, sin existir vínculo laboral de ningún tipo (Claro, que el abogado de esos trabajadores el 2003 fue Alan García candidato) y paro acá para no tocar las píldoras del día siguiente y otras perlas.
Hoy quiero “empujarme” unos cuantos “cuba libre” hasta emborracharme, porque después de tiempo, y aunque un poco tardío, leí a través de internet el siguiente comentario interesante, a propósito de la propuesta de Belmont “Gracias al hermanón Ricardo Belmont nos hemos pasado casi toda la semana tratando de definir qué es obsceno: ¿tres cuartos de teta de Vanessa Terkes califican o se le tiene que ver el pezón completo? ¿El hilo dental de Tula es prueba de algún delito? ¿Magaly volverá a Santa Mónica por bailar sin calzón? La verdad que la pobreza del debate es directamente proporcional al mamarrachentismo del proyecto de ley aprobado por unanimidad en la Comisión de Justicia del Congreso; así que mejor les propongo lo siguiente: en lugar de zambullirnos en el Diccionario de la Lengua Española tratando de determinar los verdaderos alcances de este vocablo, convengamos, para efectos de esta columna, que obsceno es cualquier cosa que nos ofende, que no debería ocurrir y de las que no tendríamos por qué ser testigos, y pasemos a enumerar las verdaderas obscenidades de las que hemos sido testigos las últimas semanas: Obsceno es que la primera Universidad Nacional del país, San Marcos, tenga un rector como Luis Izquierdo que ha permitido con su pusilanimidad e ineptitud que militantes de Sendero se apoderen de salas de cómputo para convertirlas en sus dormitorios y que además se paseen como en su casa dentro del campus universitario. Obsceno es que el gobierno anuncie en spots publicitarios que le hemos ganado el mundial a la pobreza cuando ya hay más de 200 niños que han muerto de frío en las zonas más necesitadas del país. Obsceno es que a un año de los sucesos de Bagua, y con 25 muertos a cuestas, el Ejecutivo haya sido incapaz de darle luz verde a la ley de consulta previa que les garantiza a las comunidades indígenas y amazónicas que se les pedirá su opinión sobre cualquier inversión que se decida hacer en sus tierras. Obsceno es que la empresa Pluspetrol derrame casi 400 litros de petróleo en el Marañón y que el Estado peruano cuente con un mecanismo de compensación tan ineficiente que le impide cobrar multas por daños al medio ambiente: de las 290 sanciones impuestas por Osinergmin a las mineras que han contaminado, el regulador solo ha sido capaz de cobrar 111, después de largos juicios. Obsceno es que se haya cambiado el USB de Giselle Giannotti, prueba fundamental del mayor escándalo de corrupción en este gobierno, y que Ministerio Público y Poder Judicial sigan jugando a echarse la pelota mutuamente. Obsceno es que tengamos que soportar el bajísimo nivel de nuestros 'padres de la patria’, cuyo mayor mérito en estos cuatro años ha sido desperdiciar su tiempo en viajecitos, leyes estúpidas y escandalosos amiguismos mientras cobran jugosos sueldos financiados por los bolsillos de todos los peruanos. Obsceno es... (continuará).”.
También quiero tirarme una gran “tranca” porque acaba de ser campeón del mundo España y debemos alegrarnos porque tenemos alguna relación con ellos. Nos conquistaron, nos robaron, nos saquearon, casi nos exterminaron y continúan robándonos a través de tantas empresas españolas, especialmente Telefónica, entonces si son campeones del mundo debemos sentirnos alegres por ser vilipendiados por los campeones.
Quizás deba tomarme un par de vasos de “sol y sombra” porque alianza le ganó a la “u” (también con minúsculas, se lo han ganado, porque si sumamos los millones que le deben a la SUNAT fácilmente hemos dejado de construir unos cincuenta colegios o dos hospitales, digo yo…), y porque con esta dirigencia futbolera seguro que si tenemos futuro, por lo menos nos aseguramos que no nos desafilien de la fifa (otra vez minúsculas porque debería decir Cosa Nostra).
Pero quizás hoy valdría la pena tomarme un par de vasitos de cerveza helada por cosas más cercanas, más personales, por ejemplo, por esas bellas mujeres, peruanas cien por cien, que acabo de cruzarme y que son un deleite para la vista, una inspiración permanente para cualquier imaginación, como dice Arjona que habría sido de Neruda y Picasso sin ellas.
O también podría ser un “chilcano” bien helado por el amigo que partió hacia mejor vida, por Alfonzo Cabrejos (con mayúsculas) que aunque tarde me enteré de su fallecimiento siempre es sentida la partida de quien nos ayudó a entender algunas cosas de la vida.
O aprovechando que la noche me invade de melancolía tal vez debería tomarme una botella entera de “Ron con Coca” (…Cola, por supuesto) por los míos, por mi Gordis, por el Cachorro, por la Barbie Loca o por la Chiqui Pulga; y por supuesto que, para que me dure la botella, también por mis dos gordos-flacos Mexicanos o por el “Kaká” de Santa Rosa, por la Rexuxa y por toda la muchachada que viene empujando por alcanzar su sitio en el árbol de los éxitos familiares. También como homenaje por las bodas de oro de los “cocharcas” o porque ya creo haber descubierto porque nunca me llaman por teléfono cuando a otros los llaman todos los días.
Si pudiera conseguirlo me empujaría un tequila por la pequeña Luana, que no sabe la que le espera por haber nacido en el Perú (…que por supuesto es mejor que nacer en Haití, Ruanda, Irak o algún país inviable), pero pudo nacer en Europa o en otro país notable, sin embargo estoy seguro que algún día estará orgullosa de ser peruana, como muchos de nosotros, pese a todo.
No se, motivos tengo, tal vez valdría la pena tomarme unos tragos porque la esposa de mi amigo le alargue un poco más la cuerda y pudiera acompañarme en mis mataperradas, o tal vez porque acabo de comprar una Tinka y pudiera ser la premiada y mañana ser yo un millonario (total soñar no cuesta nada, aunque este sueño me costó cuatro soles…). O podría ser porque acabo de recibir doscientos soles (…por una chamba como profesor) que me permitirán llegar a fin de mes sin más sobresaltos, después…veremos. O porque la novia de mi amigo ya no le ponga más los cuernos, porque hasta a mi me duelen, o porque me haga caso y la vote (..para recogerla yo).
Como digo motivos no faltan.
Hoy quisiera tomarme una jarra de sangría bien helada para matar las penas, para decirles a mis amigos que todavía estamos vivos y que eso en si ya es un gran logro en estos tiempos y sobre todo en esta parte del mundo.
Hay tantos motivos, pero prefiero el que decía mi tío “Cachito” los días lunes, después de haberse metido una turca tremenda el sábado que lo postraba en cama por todo el domingo, “Hoy necesito unos tragos, porque hace días que no tomo”.