LA PENSION

LA PENSION
LA PENSION

jueves, 15 de diciembre de 2011

MI ADIOS AL FUTBOL.

Dicen que los hinchas nunca abandonan a sus equipos ni en las malas.
Hace unos veinte años, poco más o menos, era un concurrente asiduo a los estadios. Mi rutina dominguera era levantarme temprano, con resaca o no, la pichanguita del barrio, por ahí un cebichito de carretilla, el almuerzo en familia y en la tarde al fútbol. Por supuesto que los domingos cuando mi equipo jugaba de visita la rutina era otra.
Me creía eso de que había que colaborar con el club y siempre pagaba mi entrada a occidente, teniendo la posibilidad de entrar “de bajada” (Reconozco que más de una vez lo hice cuando las entradas se habían agotado), afectando lo poco que entonces podía ahorrar. Pero el amor al club era grande.
Los recuerdos de esta época son para mi memorables, el estadio nacional a reventar, con dobletes y hasta tripletes que nos obligaban a pasarnos casi todo el domingo en el fútbol. No existían la delincuencia disfrazada de hincha, hoy llamadas “barras bravas”. Hasta fui testigo de la muerte de un futbolista en la cancha del Unión Minas y de la fractura de cráneo de “kilo” Lobatón por un cabezazo de Escobar, por mi retina pasaron jugadas de grandes maestros, todos los seleccionados peruanos que fueron a un mundial y otros muchos peruanos que siendo inmensos no llegaron a una selección y también de jugadores que debiendo dedicarse a otra cosa eran considerados titulares. No puedo dejar de mencionar a los extranjeros que pude ver.
También derramé algunas lágrimas por aquel grupo de jóvenes que cayeron al mar tras jugar en Pucallpa y que se llevaron al cielo la enjundia de su equipo por años.
O sea, viví y sufrí como verdadero hincha.
Pero renuncié. Así como lo escribo, renuncié a ser hincha del futbol. No se si asqueado de seguir tras la esperanza de clasificar a un mundial y que nunca se lograba por el trabajo horroroso, negligente y mafioso de la dirigencia de fútbol, o porque parte de esto lo vi en el equipo que con tanto cariño seguía domingo tras domingo. Renegué de haber gastado tanto en entradas para que todo se lo llevaran dirigentes delincuentes que jamás buscaron el engrandecimiento de su equipo sino solo el interés particular, a través de negociados turbios. No se cómo los percibirán los demás hinchas, pero en mi caso, puedo decir que la desconfianza contra los dirigentes se ha hecho irreversible, he sido testigo de dobles contratos, de ventas y traspasos de jugadores inexplicables, de contrataciones de jugadores tramposas, de “argollas” y de “carruseles” interminables; y terminé alejándome de los estadios.
Y no me arrepiento. Hasta me parece que sin fútbol se vive mejor.
Pero este año, el fenómeno de la propaganda de la selección de fútbol, como a la mayoría de los peruanos, también me atrapó.
Vi buenas intenciones, un buen entrenador, bonitas y cuidadas palabras, jugadores cambiados, menos dirigentes y un interés general y regresé al fútbol.
Nuevas ilusiones y la misma esperanza para un hincha ahora mucho más viejo.
Pero es cierto aquello de que la realidad supera la ficción. En números fríos estamos peores o quizás igual que los dos procesos anteriores. No puedo dejar de admitir que en esperanzas e intenciones estamos mejor. Pero esto no nos garantiza nada.
El fútbol es fútbol. El amor a un club jala a la selección y el amor a la selección jala a un club.
Y regresó el hincha en mí. Hasta hoy.
Tuve la esperanza y la ilusión de verme campeón. La verdad que un poco tarde, recién me interesé por mi club un par de fechas antes del final del campeonato.
Sólo reconocí a uno de los jugadores. Jugó en España y no creo que esté muy lejos de los cuarenta. Me parece que sólo debió jugar en Chiclayo, en Lima no era necesario, esta opinión la tuve desde antes del partido. No pretendo ser el general que vence las batallas después de la guerra como es cualquier hincha.
Pero vi más de lo mismo. Jugadores sin “huevos”, en ambos equipos, entrenadores que apuestan no que deciden, la misma fauna de dirigentes y “figuretis”, los mismos vicios y errores pero más violencia.
El fútbol es de temer.
Lamentablemente soy un especialista en prever, mi tema ha sido casi siempre la inteligencia y camino casi siempre con la suspicacia.
Para los que me escucharon, lo dije al finalizar el segundo partido.
No es casualidad que el presidente del otro quipo haya promovido cinco veces seguidas la prórroga de la ley de protección empresarial para algunas empresas. Con menos se consigue un campeonato.
Y el “búfalo” me dio la razón. Él, que se ganó ese apodo por su comportamiento aguerrido y tenaz partido tras partido, el mismo que se ganó la atención de muchos, entre ellos yo, a través de su esfuerzo y sacrificio que los noticieros mañaneros difundían con mucha emoción, aquel que tantas veces jugó al borde de la lesión y que vimos lesionarse producto del esfuerzo desplegado, ayer, pareció un manso becerrito. Sudando a cuentagotas, renunciando al más mínimo esfuerzo, con la complacencia de un ¿entrenador?, que dizque lo puso sabiendo que estaba lesionado.
Luego la sorna. Ese cantito en televisión. Esos hinchas de un equipo, blanco percudido, que hoy son “rojos” y norteños a morir, porque simplemente ser hincha viene con un paquete de odio gratis hacia otros hinchas.
O esa llamada telefónica segundos después de perdido el campeonato de una señora ¿amiga? que sólo me llama para contarme que se compró un auto, un nuevo “depa” o que se va de juerga o de viaje preguntándome si estoy llorando.
Y me doy cuenta que todo esto ya lo he vivido.
Pero la pregunta es ¿vale la pena vivirlo de nuevo?
Para mi, no.
Pero por supuesto que no pierdo la distancia, tengo muy claro que solo soy un hincha, no como aquellas figuras públicas, tecnócratas y eminencias que acomodándose en la calidad de hincha tienen mucho más que perder. Para ellos y para muchos otros si. Mejor para todos si, menos para mi.
Por eso, hoy, renuncio al fútbol.
La vida tiene muchas cosas por las cuales sufrimos, pienso que si le quito una mejor.
Que me perdonen los que quieren verme hincha, aquellos que cruzaron opiniones conmigo y que compartieron momentos agradables de conversa y de tragos. Que me perdonen la selección, coca cola, la Backus y Markarián, y aunque soy como la hormiga en el pescuezo del elefante, renuncio.
Hoy recuerdo las palabras de Mauricio, y debo aceptar la tremenda y trascendente verdad filosófica que encierran, cuando me dijo “Papá, el fútbol, ni en Play Station…”.

martes, 29 de noviembre de 2011

HABLEMOS DE MI CEVICHE.

Para los limeños que después de algún tiempo regresamos a Lima es sorprendente encontrarnos con muchos cambios en las calles perceptibles a simple vista pero a pesar de ellos, también es fascinante comprobar que los epítetos que en su momento le asignaron algunos escritores como Oswaldo Reynoso o Julio Ramón Ribeyro como “Lima la horrible”, “la del cielo color panza de burro” o “el monstruo de un millón de cabezas” continúan vigentes y se conjugan perfectamente con los nuevos calificativos como “ciudad insegura” o “ciudad peligrosa” con que ahora nos estamos acostumbrando a llamarla.
También para los modernos hijos pródigos, que de alguna manera retornamos al hogar paterno, es algo melancólico recorrer las calles de siempre pero ahora con nuevos personajes, ya no están el chino de la esquina, en su reemplazo hay un chino-peruano-chileno como “WONG” o “METRO” o simplemente chilenos como “TOTTUS” o “PLAZA VEA”, tampoco el panadero, ni el ferretero, ni el pequeño restaurante, ni el peluquero, todos reemplazados por lo general por inmigrantes o transnacionales como “SODIMAC”, “KENTUCKY”, “PIZZA’S HUT” y otros negocios afiliados a cadenas. Lo que más sentí en esta especie de éxodo de lo nuestro fue el cambio de la botica del barrio y del ceviche en carretilla que a la misma hora de todos los días, se ubicaba bajo el árbol de la otra cuadra para disfrazar nuestra hambre de adolescente o para repararnos de la resaca, cuando más jóvenes. La botica del barrio, que atendía todos los días hasta las once de la noche y durante los fines de semana cuando se encontraba de turno.
Cómo no recordar aquellas aventuras de urgencia, cuando durante la madrugada buscábamos el cartelito al costado de la puerta de la botica, para enterarnos cuál era la farmacia de turno más cercana o aquellas noches de complicidad, cuando temerosamente y emulando las actitudes de Peter Lorre a la carrera algún muchacho del barrio pedía preservativos por la pequeña ventanita nocturna.
Pero más recuerdos nos trae el ceviche de carretilla, aquel preparado con arte y acompañado de un buen choclo y un camote dulce y finalmente empujado con un buen vaso de chicha morada helada. Inigualable experiencia que seguramente ha marcado muchos recuerdos de aquellos que disfrutamos de estos verdaderos manjares peruanos.
Y quiero reivindicar de alguna forma al ceviche peruano.
Para quienes tenemos memoria de las últimas dictaduras militares y pertenecimos a la última clase media que tuvo el Perú, es grato recordar que en Lima existían pocos lugares en donde endilgarse un buen ceviche. Reconozco que nunca fui un pasajero nocturno ni un aventurero urbano, quizás por eso sólo recuerdo a la “Buena Muerte” del jirón Ancash, al “San Carlos” de la avenida Iquitos,”LosMoluscos” de cinco esquinas, ”Los Mundialistas” y una serie de “huequitos” en toda la avenida Grau, cercanos a los paraderos de colectivos.
La verdad que no era una época para los pescados, más bien fue época de la carne de res y la de pollo, recuerdo las pocas veces que acompañé a mi madre al mercado, cómo después de pagar por una cojinova, un coco o un bonito, la propia vendedora te lo envolvía bien, con bastante periódico y lo colocaba en lo más profundo de la bolsa del mercado, para que ningún vecino se enterara que ibas a comer pescado, pues no era un plato para una familia limeña. Se le consideraba un plato de pobre, de provinciano misio o de barriada. Si, así era.
Sin embargo, eran gloriosos los domingos bien servidos con un plato de frejol canario con un buen filete de cojinova, acompañado de una yuca costeña, su cebolla picada y su infaltable rocoto molido para darle el sabor bien peruano.
Por eso que siento pena al ver cómo, en este época en que se nos ha hecho creer que somos un país pobre que come rico, al punto de proliferar las academias e institutos especializados en cocina, que también se nos ha hecho creer que algunos turistas vendrán al país sólo por su comida, cuando lo cierto es que lo último que escoge uno cuando hace turismo es qué comer, existen algunos peruanos que nos quieren hacer creer que un buen ceviche es lenguado fresco cortado en trozos grandes y enfriado con hielo, salpicado de limón y sal y punto. Algunos son atrevidos de calificar esta combinación como un plato de bandera de “la cuisine péruvienne” o “novo andina”. Veo consternado con qué facilidad se le otorgan créditos a un peruano que mezcla lenguado, limón y sal y con bombos y platillos nuestro “papa chef” o “guía espiritual culinario” Gastón lo pasea por exposiciones nacionales e internacionales como lo mejor del Perú.
Ayer nomás viví una experiencia, que ni pintada para ésta ocasión, al encontrarme con un gran amigo del barrio. Fui invitado a “comer un cebichito” a un “point” de moda, “El Limón” si mal no recuerdo. Llegamos al local y no había lugar para estacionarse, todos carros de último modelo y “cuatro por cuatro” nos lo impedían. Esperamos más de media hora y después de casi vernos obligados a tomarnos varias botellas de cerveza y gaseosa nos trajeron unos tremendos platazos con lenguado picado en grandes trozos, limón y sal. Siempre había considerado a mi amigo como muy pegado a la moda pero nunca pensé que fuera tan fácilmente impresionable, se desató en halagos, que no había nada mejor, que se trataba de un ceviche de campeonato, que era insuperable este sabor; cuando la verdad que me pareció un plato más bien soso, quedando como memorables solo el precio y hecho de que casi todos los comensales usaran tarjetas de crédito, después, nada.
Por eso digo, es hora de reivindicar al verdadero ceviche limeño y peruano, ese de carretilla, aquel que poco a poco, proviniendo de los almuerzos de puerto costeño se fue apoderando poco a poco de nuestras mesas, aquel que despierta en nuestros sentidos una verdadera sensación de peruanidad, de mezcla de todas las sangres, de talento peruano ancestral para encontrar la felicidad en elementos obtenidos de nuestra rica naturaleza, de capacidad para ir desarrollando un plato sobre sabores simples cual si se tratara de un pintor mezclando colores básicos sobre su lienzo, hasta encontrar el detalle final que perennice su obra para la inmortalidad, así de simple es el ceviche limeño, el de carretilla, el verdadero.
No quiero convertir esto en una aventura culinaria, como lo haría Gastón Acurio, ni en una receta sensual-afrodisiaca como lo escribiría Isabel Allende, sólo me motiva hacer conocer mi parecer sobre lo que considero el verdadero ceviche, o en todo caso, modestamente cómo preparo “mi” ceviche.
La base es el buen pescado, es decir el mejor pescado para ceviche, el bonito. Aunque a muchos no les parezca es el pescado original para el ceviche antiguo de carretilla, copiado de alguna caleta de pescadores. Los que no lo consideran así ¿se imaginan a un pescador llevando un lenguado a su casa para que su mujer le prepare un ceviche?, ¡jamás!... La experiencia demostró que los lomitos de bonito conjugaban a la perfección con los de pejerrey. Y mejor todavía, alguna mente divina puso en las manos de los primeros cocineros de ceviche las famosas machas como mezcla para completar la gloria del sabor.
Y ahora imaginemos al pescador llegando a la caleta y separar un bonito y unos cuantos pejerreyes para el almuerzo (ceviche y sudado o ceviche y “chilcano”, variando un poco), y en su recorrido del puerto a su casa, meterse al mar y después de hurgar con los pies recoger unas cuantas machas para darle gloria a su ceviche, más real ¿no?.
Volviendo a lo mío, mi receta. Cortar un par de filetes de bonito y una docena de lomos de pejerrey en trozos parejos, es decir parejos entre sí, bonito con bonito y pejerrey con pejerrey, mezclarlos con una docena de lengüitas de machas previamente limpiadas y dejarlas en un azafate o plato grande. En un tazón, más propiamente un bowl o bolo, exprimir medio kilo de limones, agregar dos dientes de ajos exprimidos, de tal manera que solo quede el jugo del ajo dentro del jugo del limón. Agregar sal y pimienta al gusto. Picar un par de tallos de apio lo más menudo posible, de tal manera que al incorporarse al jugo de limón desaparezca. Exprimir también un pedazo pequeño de kión o jengibre en forma similar a la del ajo y agregar medio vaso de agua fría a la mezcla del tazón. Es imprescindible incorporar una o dos cucharas soperas con rocoto molido a esta mezcla como colofón a esta ceremonia del ceviche, que al igual que la ceremonia del té japonés, propongo como rito peruano a partir de la fecha en todo almuerzo dominical peruano.
Ahogar el pescado y machas del azafate con el jugo del bowl por unos cinco a diez minutos antes de servir. Hasta aquí lo que considero la receta tradicional peruana, que ya se puede servir acompañada de camote, choclo o cancha serrana y adornada con lechuga.
Pero, aquí viene el secreto. Si deseamos conseguir ese sabor que nos acerque a la verdadera gloria debemos esparcir sobre el azafate y antes de servir unas cuantas decenas de gramos de pulpa de cangrejo, el resultado será fabuloso, desfilarán por nuestros sentidos muchos recuerdos e historias marinas; y, si además podemos agregarle a cada plato unas cuantas lengüitas de erizo de mar, entonces si que la experiencia será de dioses.
Me conformo con la pulpa de cangrejo porque hace años que no logro encontrar al erizo de mar.
Como casi todo en el Perú, parece que se los llevaron para el sur.
Pero, estoy seguro que nunca se llevarán el espíritu del ceviche de carretilla, del ceviche de barrio, del verdadero ceviche peruano. Como nunca jamás, ningún “lenguado” se llevará la modestia ni el orgullo de ningún “bonito”.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

UNA HISTORIA DESCONOCIDA SOBRE COMPLOTS PRESIDENCIALES

El siguiente enlace tiene una historia casi secreta, como seguro existen muchas en la gran historia del Perú, y que conciencias interesadas simplemente no las consideran o no las toman en cuenta al contarnos la verdad sobre nuestro pasado, como siempre priman los intereses personales y políticos. Gracias a quien nos permite conocerla, en este caso a don Alberto Jordán Brígnole:

Me parece una buen manera de empezar Noviembre leyendo un poco sobre hechos ciertos, al final nuestra propia conciencia y nuestra imaginación nos permitirán sacar nuestras propias conclusiones.


sábado, 26 de febrero de 2011

DISCURSO PARA LOS VENCEDORES

He recibido el pedido de un amigo para prepararle un discurso para la ceremonia de egreso de nuevos policías, me pidió que lo hiciera como si yo tuviera a cargo el discurso central o discurso de orden, como se estila en estos casos, y, como quiera que hasta no hace mucho estuve en calidad de instructor y apelando a la poca experiencia que tengo le preparé el discurso que a continuación incluyo en este blog.

Lo anecdótico de esta situación es que la persona que lo va a leer le tiene tal antipatía que si se entera que el lo "escribió" seguro que su hígado se va a sobreexitar. Pero pensándolo bien, la idea me agrada, quisiera poderle ver la cara cuando se de cuenta que de alguna manera se ha convertido en el vehículo para que mis palabras lleguen a buen oído.

 
VOCATIVO…

SEÑORAS Y SEÑORES…..

PERMÍTANME AGRADECER A TODOS QUIENES HOY NOS ACOMPAÑAN EN ESTE MOMENTO DE JÚBILO, PUES HOY ES UN DÍA MUY ESPECIAL PARA LA ESCUELA TÉCNICO SUPERIOR DE LA POLICIA NACIONAL DE AMAZONAS, PORQUE POR PRIMERA VEZ EGRESA UNA PROMOCIÓN DE SUB OFICIALES, JÓVENES POLICÍAS, QUE SE CONSTITUYEN EN LA MÁXIMA EXPRESIÓN DEL ESFUERZO MANCOMUNADO ENTRE POBLACIÓN, AUTORIDADES Y LA POLICÍA NACIONAL.

RECORDEMOS QUE LA INFRAESTRUCTURA QUE PERMITIÓ ALBERGAR A ESTE GRUPO DE JÓVENES QUE HOY INICIAN SU VIDA PROFESIONAL FUE UNA INICIATIVA DE NUESTRAS AUTORIDADES LOCALES, QUIENES ENCAUSANDO EL INTERÉS DE LA POBLACIÓN POR SUPERARSE Y CONTAR CON UN CENTRO DE FORMACIÓN POLICIAL, HICIERON POSIBLE EN MUY POCO TIEMPO LA INSTALACIÓN, EQUIPAMIENTO Y FUNCIONAMIENTO DE ESTA ESCUELA, QUE POR ESO, SE CONVIERTE EN UN HOMENAJE AL TRABAJO COORDINADO ENTRE PERUANOS, MERECIÉNDOSE EL RECONOCIMIENTO APARTE, LA POBLACIÓN AMAZONENSE POR SU ESFUERZO.

ES NECESARIO SEÑALAR QUE, DESPUÉS DE CONSOLIDARSE LA INFRAESTRUCTURA, SE LLEVÓ A CABO EL PRIMER PROCESO DE ADMISIÓN A PARTIR DEL 01JUN2009 QUE EVALUÓ A 732 POSTULANTES PARA SELECCIONAR A 100 Y CULMINÒ CON EL INGRESO DE UNA PROMOCIÒN CONFORMADA POR 80 VARONES Y 20 DAMAS.

PODEMOS RECORDAR COMO SI FUERA AYER, A ESTOS 100 JÓVENES ORGULLOSOS, QUE CON UN SENTIMIENTO MEZCLA DE ESPERANZA Y QUIZÁS TEMOR, SE INTERNARON EL 04SET2009, CON UNA GRAN ESPERANZA EN EL FUTURO, ESPERANZA EN MEJORAR LA CALIDAD DEL SERVICIO QUE MAS ADELANTE PRESTARÁN, ESPERANZA EN DAR TODO DE SI PARA ORGULLO DE SUS COMPAÑEROS Y FAMILIARES, ESPERANZA POR ALCANZAR EL ANSIADO EGRESO COMO SUB OFICIAL, QUE HOY CONSIGUEN. Y DIGO TEMOR, PORQUE EN ALGÚN MOMENTO DE SU INCORPORACIÓN SUS ROSTROS MOSTRARON EL TEMOR NATURAL DE QUIEN EMPIEZA UN CAMBIO TRASCENDENTAL EN SU VIDA, TEMOR DE NO ENCONTRARSE A LA ALTURA DE LAS EXPECTATIVAS, TEMOR DE DEFRAUDAR A SUS PADRES O DE NO CULMINAR SATISFACTORIAMENTE EL PROCESO DE FORMACIÓN POLICIAL.

SIN EMBARGO, HOY HEMOS APRECIADO EL FERVOR, EL SENTIMIENTO Y EL ORGULLO COMO ESTOS JÓVENES HAN JURADO SERVIR Y DEFENDER A LA SOCIEDAD, SI ES PRECISO, LLEGANDO AL SUBLIME ACTO DE OFRENDAR SU VIDA, DEMOSTRANDO QUE HAN SUPERADO CON HOLGURA ESE SENTIMIENTO DE TEMOR INICIAL.

SON CUATRO SEMESTRES ACADÉMICOS DURANTE LOS CUALES SE LES HA IDO PROPORCIONANDO LOS CONOCIMIENTOS Y LAS PRÁCTICAS NECESARIAS PARA BRINDAR UN SERVICIO EFICIENTE, DURANTE LOS CUALES HAN TENIDO QUE COMPETIR ENTRE ELLOS POR ALCANZAR LOS PRIMEROS PUESTOS, DURANTE LOS CUALES EL ESFUERZO PERMANENTE Y LA DEDICACIÓN CASI ABOSLUTA A SU PREPARACIÓN HAN SIDO LA CONSTANTE. CUATRO SEMESTRES ACADÉMICOS DURANTE LOS CUALES SUS INSTRUCTORES Y MONITORES HAN DEBIDO VOLCAR TODA SU PACIENCIA Y EXPERIENCIA PARA CONSEGUIR LOS RESULTADOS ACADÈMICOS Y DE FORMACIÓN QUE HOY ESTOS JÓVENES POLICIAS MOSTRARÀN CON ORGULLO A LA CIUDADANÍA.

PERO SU PREPARACIÓN CONTINUARÁ POR DOS SEMESTRES MÁS. ELLOS RECIBIRÁN INSTRUCCIÓN ESPECIALIZADA A DISTANCIA, Y, LUEGO DE APROBAR LOS SEIS SEMESTRES ACADÈMICOS QUE EXIGE LA LEY UNIVERSITARIA, DESPUÉS DE ELABORAR Y SUSTENTAR UN TRABAJO MONOGRÁFICO, ALCANZARAN EL GRADO DE TECNICO EN ADMINISTRACIÓN POLICIAL, DE ACUERDO A LEY.

JÒVENES EX ALUMNOS, ANTES DE SALIR POR ESTAS PUERTAS HOY, POR PRIMERA VEZ COMO SUB OFICIALES DE LA POLICIA NACIONAL DEL PERÚ, DEBEN RECORDAR QUE EL VALIOSO JURAMENTO QUE HAN PRONUNCIADO DEBE CONSTITUIRSE EN UN MOTIVO Y UNA BANDERA QUE GUÍE SU ACCIONAR CADA DÍA, RECORDANDO SIEMPRE QUE, COMO POLICÍAS ESTAMOS OBLIGADOS A SERVIR Y PROTEGER A LOS CIUDADANOS, QUE MIENTRAS QUE NO DESVIEMOS ESTA NORMA MANTENDREMOS NUESTRA DIGNIDAD Y NUESTRO HONOR INCÓLUMES.

JÓVENES POLICÍAS, ALGUIEN DIJO UNA VEZ, QUE LAS PERSONAS SE ACUERDAN DE DIOS Y DEL POLICIA SOLO CUANDO TIENEN PROBLEMAS Y DESPUÉS QUE ESTOS PROBLEMAS DESAPARECEN, SE OLVIDAN DE DIOS Y DESPRECIAN AL POLICÍA, SIN EMBARGO, NI EL OLVIDO NI EL DESPRECIO NUNCA SERÀN SUFICIENTES PARA QUEBRAR EL JURAMENTO QUE HOY HAN PRONUNCIADO Y QUE LES OBLIGA A MANTENERSE COMO UN FARO DEL CUAL EMANE PERMANENTEMENTE LA LUZ DE LA CONFIANZA POR EL SERVICIO POLICIAL.

JÒVENES POLICÍAS, SIÉNTANSE ORGULLOSOS DE PERTENECER A LA CLASE A LA QUE PERTENECIERON MARIANO SANTOS MATEO, ALIPIO PONCE VASQUEZ, HORACIO PATIÑO CRUZATTI, JUAN BENITES LUNA, ALCIDES VIGO HURTADO Y TANTOS OTROS POLICIAS, QUE CON SU ARROJO, VALENTÍA Y DEDICACIÓN, SIN IMPORTARLES PAGAR POR SU DEDICACIÓN CON SU VIDA, SEGUIRÁN DANDO MUESTRAS DEL COMPORTAMIENTO EJEMPLAR QUE CADA POLICÍA ESTÁ OBLIGADO A MOSTRAR DESPUÉS DE SU JURAMENTO.

JÓVENES POLICÍAS, A PARTIR DE AHORA EL FUTURO ES DE USTEDES, SALGAN AL SERVICIO POLICIAL A DEMOSTRAR LA FUERZA DE SU PREPARACIÓN SEMBRADA DE VALORES Y VOCACIÓN DE SERVIR, SALGAN AL SERVICIO IMPREGNADOS DEL OPTIMISMO POLICIAL, QUE DURANTE ESTOS CUATRO SEMESTRES SE LES HA INCULCADO, PREPARÀNDOSE PARA LO PEOR, PERO ESPERANDO SIEMPRE LO MEJOR.

JÓVENES POLICÍAS, HAGAN REALIDAD NUESTRAS ESPERANZAS, SIENDO MEJORES QUE SUS INSTRUCTORES, DEDICÁNDOSE AL SERVICIO DE LA SOCIEDAD EN CUERPO Y ALMA, CONDUCIÉNDOSE DENTRO DE LOS LÍMITES DE LAS LEYES Y REGLAMENTOS, SEAN CONSCIENTES QUE SI DEBEN QUEBRAR LA LEY, QUE SEA POR LA FUERZA DE LA COMPASIÓN NO POR EL PESO DE UNA DÁDIVA, SEAN LA FUERZA QUE GUÍE AL CIUDADANO, CONVIÉRTANSE EN LA ESPERANZA DEL AFLIGIDO, EN EL CONSUELO DEL MORIBUNDO, EN EL AUXILIO DEL NECESITADO, CONVIÉRTANSE EN EL EJEMPLO DE NUEVOS POLICÍAS QUE LOS HAN DE SEGUIR.

POLICÍAS DE LA PROMOCIÓN “VENCEDORES”, VAYAN ORGULLOSOS A CUMPLIR CON SU DEBER QUE TODOS QUIENES DEPOSITAMOS NUESTRA CONFIANZA EN USTEDES SABEMOS DE LO QUE SON CAPACES.

POLICÍAS DE LA PROMOCIÓN “VENCEDORES”, QUE EL SOL DE BAGUA QUE ILUMINA ESTA CEREMONIA, BAJO LA ATENTA MIRADA DEL TODOPODEROSO, QUE NOS ACOMPAÑÓ POR ESTOS POCO MÁS DE DIECIOCHO MESES DE ESFUERZO Y PREPARACIÓN, SE CONVIERTA EN EL TESTIGO PRETÉRITO DE VUESTRO JURAMENTO Y QUE EL ESFUERZO REALIZADO DURANTE SU FORMACIÓN SE CONVIERTA A PARTIR DE HOY EN LA FUERZA Y HONESTIDAD QUE MOTIVARÁ CADA ACTO DE SUS VIDAS, QUE EL TEMOR CON QUE INICIARON ESTE PRIMER PASO HACIA SU FUTURO SE CONSOLIDE COMO EL VERDADERO ORGULLO DE SERVIR A LA CIUDADANÍA Y QUE LA ESPERANZA QUE ENTONCES TRAJERON CON USTEDES HOY SEA LA REALIDAD PUESTA AL SERVICIO DE LA SOCIEDAD PARA CUMPLIR CON EL SAGRADO PROPÓSITO DEL POLICÍA: SERVIR Y PROTEGER.

POLICÍAS DE LA PROMOCIÓN “VENCEDORES”, ES SEGURO QUE HOY SIENTEN UN POCO DE PENA, POR DEJAR LAS AULAS QUE LOS ALBERGARON CUATRO SEMESTRES, POR DEJAR A SUS COMPAÑEROS QUE LOS ACOMPAÑARON TODOS ESTOS DÍAS Y CON QUIENES COMPARTIERON EXPERIENCIAS QUE SEGURAMENTE GUARDARÁN TODA SU VIDA, PERO HOY, NO HAY ESPACIO PARA LA PENA, DEMOS PASO A LA ALEGRÍA POR HABER CULMINADO CON ÉXITO NUESTRA PREPARACIÓN, DEMOS PASO AL ORGULLO DE CONFORMAR LA NUEVA HORNADA DE POLICÍAS OBLIGADOS A DARLE BRILLO AL SERVICIO POLICIAL, DEMOS PASO AL VALOR POR DEJAR LA VIDA CIVIL PARA SIEMPRE E INCORPORARNOS A LAS FILAS DE LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ, DEMOS PASO A LA CONFIANZA DE ENFRENTAR CON SERENIDAD Y CALMA A LOS PROBLEMAS QUE SE NOS PRESENTARÁN EN NUESTRO CAMINO POLICIAL, DEMOS PASO A LA DIGNIDAD CON LA QUE EJECUTAREMOS CADA UNO DE NUESTROS ACTOS, DEMOS PASO AL AGRADECIMIENTO A NUESTROS PADRES Y MENTORES A QUIENES PROMETEMOS NUNCA FALLAR, AVANCEMOS HACIA EL FUTURO, QUE LA INSTITUCIÓN Y LA CIUDADANÍA SEPA, QUE HA SALIDO DE LA ESCUELA TÉCNICO SUPERIOR DE LA POLICÍA NACIONAL DE AMAZONAS LA PROMOCIÓN “VENCEDORES”.

VAYAN CON DIOS, POLICÍAS.

MUCHAS GRACIAS….

PD. Claro que pude hacer algo mejor, pero esto es todo lo que pretendo que el muy cerdo de mi amigo haga creer que escribió, no necesita que le salga muy bien…
En todo caso, son las cosas que tiene la vida, a mi edad estoy emulando a Walt Disney, puedo hacer hablar a cualquier animal…….

jueves, 20 de enero de 2011

A DOS AÑOS DEL DESALOJO DE LOS BOSQUES DE POMAC

He estado buscando, casi desesperadamente un tema para este rincón, pero estoy siendo atacado por una sequía de ideas e inspiración, tengo la impresión que mucho tiene que ver un repucho y la ansiada posibilidad de regresarme a Lima, pero, buscando algún material para enviar a un compañero que me solicitó información sobre el operativo policial en el Santuario Histórico Bosques de Pómac encontré un editorial publicado en el periódico mural de la Comisaría de "José Leonardo Ortiz" unos días después de estos acontecimientos, me parece que, coincidiendo con la fecha merece darle una miradita a lo que sigue.
Es una buena forma de empezar este 2011.

EL PRECIO DE LA LEGALIDAD. El día 20ENE09, a partir de las 04.00 horas, nos tocó formar parte del contingente de policías de Chiclayo, Trujillo, Piura y Lima que ejecutaron la orden judicial de desalojar a los invasores del Bosque de Pómac, el último bosque denso de la costa peruana, nos tocó ejecutar un mandato judicial destinado a restablecer el orden en un terreno que pertenece a todos los peruanos y que venía siendo explotado y depredado salvajemente por ocupantes preocupados de obtener ganancias sin mayor interés por conservar los últimos vestigios naturales y arqueológicos que debemos conservar para nuestros hijos; y como siempre lo hacemos, emprendimos la tarea con optimismo y hasta con alegría por que entendemos que es una muestra de que la cordura y la legalidad está retomando espacios perdidos en el país.

A las pocas horas, cuando cargábamos desesperadamente el cuerpo de nuestro compañero el SO3 PNP Fernando HIDALGO IBARRA, desde la carpa instalada por ESSALUD en el centro poblado El Progreso, hacia el helicóptero que lo trasladaría a Chiclayo, el sentimiento era distinto, fueron 200 metros o algo más de esfuerzo inútil, porque el casi adolescente amarrado a la camilla con la mirada al infinito, a la nada, no hizo ningún movimiento, ninguna señal que nos advirtiera que su inmovilidad no era la muerte, la esperanza de que sólo estaba dormido de cansancio se esfumó cuando el viento desprendido del rotor de la aeronave le levantó la camisa dejando ver el orificio negro, mortal, a un costado de un abdomen de color cadavérico, ese color que los policías que hemos enterrado compañeros podemos reconocer de inmediato. No había nada que hacer. El sentimiento pasaba de pena e impotencia a rabia. Este casi adolescente podría tratarse de un hijo nuestro. Era muy tierno para siquiera ser nuestro hermano. ¿Se han dado cuenta que el valor no tiene edad?, no existe tampoco la edad para la heroicidad, y tampoco para la muerte.

El ambiente en el improvisado helipuerto se cargó de pena, se podía percibir el llanto de los corazones en silencio, los policías nos mirábamos unos a otros tratando de encontrar una respuesta a esta atrocidad. ¿Se han dado cuenta qué jóvenes son los policías de ahora? Quizás por su juventud uno de ellos murmuró “es el precio de la legalidad”. Lo miré sin expresión en mi rostro. Era otro policía-casi-adolescente. Una brizna de alegría calmó mi pesar mientras pensaba “Si, es el precio de la legalidad, y que bueno que lo entiendas así siendo tan joven…”

Mientras se alejaba el helicóptero me preguntaba cuántas vidas de policías más serán necesarias en nombre de la legalidad. Todas las que sean necesarias, pero por favor, que esta vez el policía-casi-adolescente se recupere, que no se muera por Dios. La nave se desvaneció en la distancia, y con ella lo que quedaba de nuestras esperanzas.

LA PENSIÓN

  El sonido de un disparo no muy lejano lo despertó, apretó con fuerza fu fusil, un ZB checo que les habían entregado a las tropas para este...